El agua es la divisa más importante
del sector de la gastronomía
Las bebidas calientes de alta y constante calidad son una de las fuentes de ingresos más seguras y rentables. Esto puede aplicarse tanto a la gastronomía clásica como a la cocina sistemática de cadenas gastronómicas. Pero por muy exquisitos que sean los granos de café, si el expresso de la sobremesa ofende al paladar por la mala calidad del agua, el buen gourmet desaprobará el menú completo.
Un selecto té verde Sensha, un aromático café moca de las altiplanicies de Etiopía, un expresso exquisito del grano México Maragogype. Precisamente este tipo de especialidades suponen fuentes rentables de beneficios y gozan de gran aceptación entre los clientes. En este punto, el gastrónomo no se puede permitir ningún fallo debido a la baja o variable calidad del agua.
Una premisa válida a todos los niveles, desde la cafetería hasta el restaurante de alta cocina: para obtener un veredicto favorable del inequívoco paladar del cliente, el producto ha de ofrecer siempre un sabor de la más alta y constante calidad. Esto hace que el agua sea la divisa más importante en la gastronomía de calidad .
La optimización del agua en el sector de la gastronomía no es sólo una cuestión de sabor.
El agua juega un papel muy importante en cuanto a la protección, la vida útil y la comodidad de uso de la máquina. Y, por consiguiente, influye también en la eficiencia global de la empresa gastronómica.
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